
De un casco de esquí a una marca mundial: el giro de 873 dólares que lo cambió todo
¿Qué haces con 873 dólares en el banco y un producto que nadie puede usar durante un confinamiento mundial? Si eres UNIT 1, cambias de rumbo... y con fuerza. Esta es la historia de cómo una startup dedicada a los cascos de esquí convirtió una crisis en un movimiento mundial al replantearse cómo debería ser la seguridad.
La presentación que casi se hace
Dos semanas antes de la pandemia, el UNIT 1 estaba en Los Ángeles, presentando su próxima ronda de financiación.
Acababan de crear un elegante casco de esquí inteligente, equipado con un sistema de comunicación integrado y con la visión de reinventar una categoría que se había quedado estancada en los años 90.
Los inversores de capital riesgo estaban celebrando reuniones. Los planes de crecimiento estaban en marcha. El impulso era real.
El mundo se detiene
Entonces llegó la pandemia.
Las estaciones de esquí cerraron. Los inversores desaparecieron.
El equipo tenía 873 dólares en el banco y ni idea de qué hacer a continuación.
El Pivot
De las pistas a las calles
Así que tomaron una decisión: dejar de perseguir la montaña. Pasarse a la calle.
Ese fue el punto de inflexión.
Desde ropa de temporada hasta artículos de uso diario.
Pero los cascos se quedaron en el pasado
Los cascos no habían cambiado en 30 años.
Se habían vuelto más resistentes y ligeras, pero seguían sin pasar la prueba de «¿me las pondría?».
UNIT 1 a fabricar otro casco: estaba resolviendo el verdadera razón por la que la gente no los lleva.
La reconstrucción
Empezar desde cero
Ni equipo. Ni agencia. Ni línea de productos.
Solo fe.
Desde cocinas, sótanos y dormitorios durante el confinamiento, crearon un nuevo tipo de casco.
Entra en FARO
Lo llamaron FARO—faro en español. Una señal en la niebla.
Sin oficina. Sin IA. Solo determinación.
Porque, tras tres décadas de estancamiento, alguien tenía que fabricar el casco que la gente realmente quisiera llevar.
Y así lo hicieron.
El problema que resolvieron
La seguridad solo funciona si se lleva puesta
Nadie quiere llevar algo que le haga parecer un cono de tráfico. FARO no era solo un casco. Era toda una declaración de intenciones. Un casco diseñado para pasar desapercibido, no para llamar la atención.
¿Qué diferenciaba a FARO?
Luces inteligentes integradas, perfectamente integradas
Una tecnología de visibilidad discreta que no llamaba la atención a gritos
Materiales que transmitían una sensación de calidad, no de baja calidad
Una silueta que los ciclistas estarían orgullosos de lucir, incluso cuando no están montando en bici
No se trataba de añadir más funciones
Se trataba de replantearse por completo la idea de lo que podía ser un casco. No solo más seguro. Más inteligente. Más elegante. Seguridad que se lleva puesta. Eso es lo que estaban creando.
¿Qué pasó después?
Del crowdfunding al alcance mundial
Su campaña de micromecenazgo superó con creces su objetivo
Ahora realizan envíos a más de 80 países
Stromer los nombró su socio oficial en materia de cascos
El Grupo PON, uno de los principales gigantes mundiales del sector de la movilidad, invirtió en su visión
Aun así, la misión sigue siendo la misma
Están reinventando la seguridad para un mundo que realmente está en constante movimiento.
Porque la protección no sirve de nada si se queda en la estantería.
No habían previsto esta historia.
Pero están muy orgullosos de cómo acaba.
ACTUALIZADO: 21 DE ABRIL DE 2025
PUBLICADO: 21 DE ABRIL DE 2025